2 jun 2011

«Eppur si mouve» (Refutatio refutationis)




El día 19 de mayo publiqué una entrada titulada «La profunda incoherencia de ser homosexual y creyente (I)». Con ella pretendía hacer una reflexión sobre la incoherencia que supone a mi juicio el ser gay o lesbiana y sin embargo adherirse a cualquiera de las tres grandes religiones monoteístas que siempre se han mostrado abiertamente hostiles hacia la homosexualidad y que han fomentado la homofobia incluso en las sociedades laicas. También pretendía contestar al comentario que el Observatorio Granatense Gay [en adelante OGG] dejó en otra de mis entrada publicada el 25 de marzo y titulada «Oveja negra rosa». En  dicha entrada, yo apoyaba la idea de que las raíces de la homofobia se encuentran en la religión y el OGG respondió defendiendo la compatibilidad entre la religión católica y el hecho de ser gay, apoyándose para ello en varios posts publicados en su Homografía.

La verdad es que cuando publiqué esa entrada esperaba haber recibido más comentarios ya fuera a favor o en contra; pero no fue así. En otras ocasiones he publicado cosillas sin ninguna trascendencia y he recibido muchos más comentarios que en esa ocasión. Parece ser que el tema no interesa, o que los blogueros prefieren no meterse en camisas de once varas o que en el fondo, de un blog de temática gay no se espera más que pasar un buen rato sin demasiadas complicaciones. Pero sobre todo me dolió un poco el silencio del OGG. No hubo ni siquiera un «No estoy de acuerdo.» para un escrito bastante largo, cuando él suele comentar incluso mis entradas de dos líneas. Ciertamente, hay silencios que hablan más que las palabras… No obstante, días más tarde, me comentó en otra entrada que no me preocupara por su silencio; que estaba razonando la respuesta. Por ello, todos estos días he estado esperándola ávidamente.

Y al fin llegó este lunes 30 de mayo. Como ese día era el Día de Canarias estuve disfrutándolo con mi novio y como no entré en los blogs no la leí hasta el martes. El título ya prometía «REFUTATIO: ¿GAY Y CREYENTE?». Conociendo las buenas artes de escritura del OGG, atendiendo a la longitud de su texto y teniendo en cuenta que había tenido diez días para prepararlo —cuando él es perfectamente capaz de improvisar de un día para otro— esperaba encontrarme profundos razonamientos que sustentaran la perfecta compatibilidad entre la fe católica y una vida homosexual. ¡Quizás, gracias a las razones del OGG, pudiera llegar yo a recuperar la fe que perdí a los diecinueve años, precisamente al constatar el conflicto existente entre mi fe y la nueva vida sexual que iba a comenzar!
Sin embargo, leí el texto, lo releí, lo volví a leer… y no encontré ni un solo argumento de refutación.
Según el Diccionario de la RAE, el significado de refutar es «contradecir, rebatir, impugnar con argumentos o razones lo que otros dicen». El OGG no da un solo razonamiento de refutación y tras afirmar en varias ocasiones que no tiene por qué justificarse, que él es gay y creyente y punto; lo único que hace es justificarse. Ya en el pie de foto de su primera polaroid lo deja claro: «Soy gay y creyente… ¡es lo que hay!»


Comienza el OGG diciendo que «en un primer momento había pensado “guardar silencio y dar la callada por respuesta”, pero luego pensé que esto podría ser interpretado como una “cobardía”».
—¿Cobarde por qué? ¿Acaso pensó que una entrada en la que expongo la idea que es incoherente ser gay y creyente era un ataque contra él? ¿Es que si digo que Dios no existe es que le estoy atacando? ¿Deberían los ateos callarse para no herir la susceptibilidad de los creyentes? Sí, ciertamente es lo que pretenden.



Continúa el OGG diciendo: «pensé responder de forma furibunda e indignada, aunque ya sabía yo que eso sería peor, pues entonces se me atacaría de fanático intratable, intolerante e irrespetuoso con las ideas de los demás…»
—¡Uf! mal empezamos si su primera reacción para “rebatir racionalmente” era contestar desde las entrañas y no desde la cabeza. Y tan sólo la posibilidad de ser considerado un fanático, intolerante e irrespetuoso le lleva a cambiar de estrategia.
Concluye el OGG este párrafo buscando defensa ni más ni menos que en el propio San Pedro,  recurriendo para ello a una cita de la Biblia, que como todos sabemos es un libro "plenamente racional y fiable".
La verdad es que este hecho de acudir a la Biblia como método de argumentación me ha dado un poco de miedito, ya que constata que aún existen personas que encuentran legítimo recurrir a un libro de mitología para rebatir argumentos racionalmente.

Ya que al OGG le gusta tanto la Biblia, le voy a recordar otras sustanciosas citas bíblicas:

Levítico 18:22
No te echarás con varón como con mujer: es abominación.

Levítico 20:13
Y cualquiera que tuviere ayuntamiento con varón como con mujer, abominación hicieron: entrambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre.

Deuteronomio 23:17
No habrá ramera de las hijas de Israel, ni habrá sodomítico de los hijos de Israel.

Romanos 1:27 (San Pablo)
Y del mismo modo también los hombres, dejando el uso natural de las mujeres, se encendieron en sus concupiscencias los unos con los otros, cometiendo cosas nefandas hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la recompensa que convino a su extravío.

Primera carta a los Corintios 6:9 (San Pablo)
¿No sabéis que los injustos no poseerán el reino de Dios? No erréis, que ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los robadores, heredarán el reino de Dios.


No he de precisar que ninguna de estas citas tiene la más mínima legitimidad para mí. Pero para el OGG, que ha hecho uso de la Biblia para defenderse, deben tener plena validez ya que pertenecen al mismo libro del que él ha pretendido servirse para sus propósitos. Y por favor, que no nos venga ahora con eso de que «el pecado de Sodoma era el de la falta de hospitalidad». La cartas de San Pablo (uno de los Padres de la Iglesia) dejan bien clarita la postura cristiana ante la homosexualidad masculina.
Tampoco es admisible el argumento de que San Pablo considerara la homosexualidad como un pecado menor ya que la equipara a la fornicación, la avaricia, el alcoholismo o el robo. Si eres marica, eres pecador y si quieres seguir a Cristo, tienes dejar de pecar. Así de claro.

En el pasado, la Biblia era tomada literalmente por la Iglesia Católica. Todo lo que allí ponía era verdad literal absoluta. Pero a medida que la Ciencia fue demostrando que muchos textos bíblicos eran inciertos y que el Sol no giraba alrededor de la Tierra, sino al revés, o que el Hombre no fue hecho de barro sino que era una consecuencia de la evolución desde un homínido anterior, la Iglesia se vio abocada a ceder en el tema de la “literalidad” de la Biblia para poder seguir existiendo. Actualmente, los creyentes católicos moderados se permiten coger literalmente de la Biblia aquello que les interesa y que aún no ha sido desmentido por la Ciencia y sin embargo afirman que no hay que tomar literalmente otras partes, sino que hay que interpretarlas. Los hechos de que Jesús naciera de una virgen, que convirtiera agua en vino o que resucitara muertos sucedieron así literalmente y así hay que creerlos. El pasaje de Adán y Eva y el del Arca y Noé, entre otros, son interpretables. Lo malo es que no ha quedado nada claro qué partes del texto bíblico son ficción susceptible de interpretación y qué partes son realidad que hay que creer literalmente. Afortunadamente, existe un libro católico que no es susceptible de interpretación: el CATECISMO oficial. Y ya que anteriormente he trascrito una serie de citas bíblicas que muestran lo que el «libro sagrado» dice de la homosexualidad, vamos a ver ahora qué dice EL CATECISMO —libro de obligado cumplimiento para todos los católicos— de la homosexualidad.

Castidad y homosexualidad
2357 La homosexualidad designa las relaciones entre hombres o mujeres que experimentan una atracción sexual, exclusiva o predominante, hacia personas del mismo sexo. Reviste formas muy variadas a través de los siglos y las culturas. Su origen psíquico permanece en gran medida inexplicado. Apoyándose en la Sagrada Escritura que los presenta como depravaciones graves (cf Gn 19, 1-29; Rm 1, 24-27; 1 Co 6, 10; 1 Tm 1, 10), la Tradición ha declarado siempre que “los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados” (Congregación para la Doctrina de la Fe, Decl. Persona humana, 8). Son contrarios a la ley natural. Cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual. No pueden recibir aprobación en ningún caso.

2358 Un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales profundamente arraigadas. Esta inclinación, objetivamente desordenada, constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba. Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición.

2359 Las personas homosexuales están llamadas a la castidad. Mediante virtudes de dominio de sí mismo que eduquen la libertad interior, y a veces mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana.


En resumen, que si sois gays y creyentes TENÉIS QUE VIVIR EN CASTIDAD. No intentéis darle más vueltas: la castidad es la única forma coherente de compatibilizar la fe y la homosexualidad. A los heteros se les prohíbe la fornicación, pero pueden disfrutar del sexo dentro del matrimonio. Los gays católicos estáis obligados a llevar santamente la cruz de la castidad. Que el OGG se olvide de eso de «gozar en la cama con su novio» tal como defendía en su entrada sobre Sodoma y Gomorra. Si lo hace, además de PECADOR es PROFUNDAMENTE INCOHERENTE.

En su magnífica Homografía, el OGG hace referencia en numerosas ocasiones a su vida sexual en la que incluye los tríos que hace con su novio. Yo fui educado profundamente en el cristianismo y sé perfectamente lo que es aceptable y lo que no dentro de la fe. Y los tríos no son una conducta sexual admitida, ya seas gay o hetero. No se puede ser monja y puta a la vez. Al menos no se puede de forma coherente; hay que elegir. Si quieres hacer uso de tu libertad sexual y disfrutar del sexo a tope, no es coherente que al mismo tiempo pertenezcas voluntariamente a una organización religiosa o a un partido político que tiene entre sus ideales la pureza, la castidad, la virginidad y la fidelidad. Por ello es indignante que auténticos puteros como Berlusconi luego vayan de moralistas apoyando la familia tradicional católica y negando derechos a los gays y lesbianas.

Ejemplo de musulmana incoherente, que se pone el velo mientras nos enseña medio culo.

Puede que en el caso de los gays católicos, como el cristianismo condena incluso las relaciones homosexuales dentro de una pareja estable unida por lazos de afectividad, el hacer tríos sea sólo una cosa más. «De perdidos, al río.»
Según mi punto de vista, incluso si yo fuera hetero y casado y quisiera hacer tríos con mi mujer, lo vería una incoherencia con el ser católico. Se me presentaría un conflicto. Pero es que la inmensa mayoría de los católicos viven de forma incoherente. ES MUCHO MÁS FÁCIL Y CÓMODO SENTIRSE CREYENTE PECADOR QUE VIVIR DE FORMA COHERENTE. Algunos nos hemos decantado por la incomodidad de la conciencia tranquila y para que nuestra vida sea coherente con lo que pensamos, nos hemos visto obligados a reflexionar, a poner en duda todo lo que dábamos por válido, a reestructurar completamente nuestros esquemas mentales y finalmente a abandonar unas creencias que constituían el pilar de nuestras vidas. Pero no todo el mundo es capaz de hacer algo así. No todo el mundo es capaz de renunciar a lo que les ofrece la religión: el sentimiento de pertenencia a una comunidad, un apoyo en los momentos difíciles, la esperanza de una vida eterna… El problema es que para disfrutar de todos esos derechos hay que aceptar las obligaciones. La inmensa mayoría de los católicos –gays y heteros– prefieren o bien ignorar dichas obligaciones y disfrutar sólo de los derechos, o bien vivir con la culpabilidad de sentirse pecadores.

Porque esa es otra. ¿Los gay católicos se confesarán? ¿Comulgarán? ¿Habrán encontrado algún cura progresista que les dé la absolución cuando confiesen que comen pollas con asiduidad y que no piensan dejar de hacerlo?

Sin embargo, las cosas no son tan sencillas. Para que la confesión realmente sirva para borrar los pecados y te permita acceder a la comunión, tienes que hacer un profundo examen de conciencia y contar todos tus pecados, sentir verdadero arrepentimiento y hacer propósito de enmienda. Si no es así, y tomas el cuerpo de Cristo con el alma impura, la hostia te condenará al infierno tal como estipuló San Pablo.

Qué complicado es todo ¿no? Hay que hacer auténtico encaje de bolillos para intentar que todo tenga sentido y ni aún así se consigue.



Habiendo expuesto varias razones que muestran la incompatibilidad entre la fe católica y una vida gay sana así como la incoherencia que supone aferrarse al catolicismo siendo gay, vamos ahora a centrarnos más específicamente en la «Refutatio» del OGG.

En el segundo párrafo, el OGG hace mención a su sección de MARICAS INSÓLITOS en Homografía con la que pretende justificar la posibilidad de compatibilizar catolicismo y homosexualidad mediante una serie de ejemplos de “maricas cristianos excepcionales”. Bien, todos estos ejemplos no sólo no desmienten la incompatibilidad entre religión y homosexualidad, sino que la confirman aún más. Son gays que vivieron su fe a pesar y en contra de la Iglesia y no gracias a ella.

Continúa su argumentación el OGG con su postura de “es que yo soy así y así me tenéis que aceptar” que ya cité al comienzo de este escrito.
Este “yo soy así” se ha puesto de moda desde la nefasta introducción de los programas televisivos llamados «reality shows». En muchas ocasiones podemos observar a los participantes de estos concursos de popularidad justificando sus estrambóticos comportamientos con un «yo soy así, soy auténtico, y me tienen que tomar como soy». Ese argumento no justifica absolutamente nada. No tenemos por qué aguantar a una petarda insoportable sólo porque «esa sea su forma de ser». A lo mejor debería ir pensado en cambiar, no sé…

De esta forma, escribe el OGG: «porque forma parte de mí el SER gay, lo mismo que moreno de pelo, o de 1’77 de estatura… cosas todas ellas que no he escogido yo… por tanto, se ponga como se ponga, no voy a consentir que nadie (ni THE INQUEERER, ni la Iglesia, ni el Estado, ni mi familia, ni absolutamente nadie) me condene por ser yo como soy».

Como se dice vulgarmente, el OGG me ha puesto la respuesta a huevo, y esto es lo que sucede cuando se argumenta desde las entrañas y no desde el cerebro.

—En primer lugar, el ser moreno de pelo y el tener un 1’77 de estatura no presentan ningún problema al hecho de ser gay, a no ser que a su novio le gusten los rubios de más de 1’90. Pero como ya se ha expuesto, la fe sí presenta múltiples conflictos con la homosexualidad. Ni la altura ni el color de pelo tienen nada que ver con la fe. Que no intente confundir el tocino con la velocidad, porque hasta ahí llega incluso un estudiante de la actual ESO.

—En segundo lugar, afirma el OGG que tanto el hecho de SER gay, como su color de pelo, como su altura forman parte de su SER, que él no los ha escogido. Efectivamente, tiene toda la razón. Lo que no menciona es que lo que sí que ha escogido es seguir manteniéndose dentro de una religión que condena la homosexualidad por activa y por pasiva. No sé si el OGG será consciente de que él, como todos los seres humanos, NACIÓ ATEO. Sí, Andrés, siento que te enteres de esta manera, pero fuiste ateo. La fe no es como la altura, el color de pelo o la homosexualidad que nos vienen determinados probablemente desde el nacimiento. La fe nos la inculcan nuestros padres, nuestra sociedad. Si el OGG hubiera nacido unos cientos de kilómetros más al sur, ahora sería musulmán y estaría defendiendo la compatibilidad entre la homosexualidad y el Islam. No, Andrés, no puedes escoger ser gay o no, pero sí puedes escoger seguir perteneciendo a una organización homófoba o no. Ser creyente no forma parte de tu ser, forma parte de tus decisiones.

Todos nacemos ateos.

Como apuntó en un comentario a mi entrada el siempre escueto pero exacto STULTIFER: «La incoherencia de ser creyente.» Y tiene toda la razón; la incoherencia ya está simplemente en creer en una magia llamada milagros, en unos magos llamados santos, en unos espíritus llamados ángeles, en las apariciones de unos entes llamados virgen del pilar, virgen del pino o virgen la cueva… Sin embargo, ser creyente siendo gay o lesbiana es doblemente incoherente porque supone pertenecer voluntariamente a una organización que condena y ataca sistemáticamente al colectivo LGTB. Yo ya no podría volver a creer en Dios aunque la Iglesia se convirtiera de golpe en abanderada de esos derechos LGTB. Sería como volver a creer en Papá Noel o en el Ratoncito Pérez. Pero la incoherencia de ser creyente y gay es mucho mayor debido a la postura de la Iglesia respecto a los que practicamos el pecado nefando.


Continuando con la descafeinada Refutatio, en el siguiente párrafo el OGG señala: «… porque yo te podría decir a ti que la profunda incoherencia lo es para ti, que para mí no supone ningún trauma, como para ninguno de los gays creyentes, sean de la confesión que sean»
¿Qué tipo de argumentación racional es esa? ¿Tú sabes lo que significa el verbo refutar? Me dijiste en un comentario que aunque no me lo crea, los cristianos también razonáis, pero con respuestas como ésta, permíteme que lo ponga mucho en duda. Esa explicación sería válida si yo hubiera dicho que la música de Lady Gaga es una mierda y tú replicaras que para ti es buenísima, o viceversa. Los gustos musicales son subjetivos. Pero si yo te digo por ejemplo, que la capital de Francia es París, tú no puedes contestarme que para ti no lo es y quedarte tan ancho. Para defender la coherencia entre fe y homosexualidad tienes que darme razones objetivas y no subjetivas. Yo no te he dado mis razones subjetivas; te he mostrado lo que dice la doctrina de la Iglesia acerca de la homosexualidad y la condena a la castidad de por vida que impone a los homosexuales que pretendan pertenecer a ella.

Razón objetiva

Posteriormente el OGG hace referencia a comunidades judías ortodoxas y musulmanas que aceptan la homosexualidad. Andrés, cuando yo hablo de algo no creas que lo hago desde el desconocimiento y la superficialidad. Te aseguro que he leído mucho sobre el tema, y que he visto multitud de documentales que tratan del conflicto entre fe y homosexualidad. Te vuelvo a repetir que te fijas en la excepción y no en la norma; que un nazi bueno no limpia el honor del conjunto. Entre los documentales que te recomiendo están: A Jidhad for Love – Be Like Others – Dangerous Living: Coming Up in the Developing World – Eight: The Mormon Proposition – For the Bible Tells Me So – Gay Muslims – Sad to Be Gay – The World’s Worst Place to Be Gay? y Trembling Before G-D, este último de temática judía.

Especialmente te recomiendo que veas el documental alemán Männer, Helden, schwule Nazis. En él podrás ver unos cuantos tipos que quieren hacer compatible y coherente el hecho de ser gays y su pertenencia a partidos neonazis, xenófobos y homófobos. Seguro que tú opinas que de todo tiene que haber en la viña del Señor. Yo lo encuentro bastante incoherente.

Sin embargo, es de agradecer que hayas hecho referencia a la comunidad judía y a la musulmana para apoyar tu postura dentro de la Iglesia Católica. ¿No ves que aunque critiques en muchas ocasiones a los musulmanes y su fundamentalismo, en el fondo te sientes de su parte?


Continúa la Refutatio: «el intolerante eres tú al ver que no todos los esquemas religiosos responden al fanatismo integrista desde el que tú quieres desprestigiar la fe…»

1º) Nunca te he llamado intolerante; te he llamado incoherente y no de forma directa y personal como sí que haces tú, sino exponiendo que hay una incoherencia entre el ser gay y creyente.
2º) Yo no intento desprestigiar la fe; la fe se desprestigia ella solita.
3º) Siempre he mostrado más respeto intelectual —que no humano— por los creyentes integristas que por los creyentes moderados. Al menos los integristas son coherentes y aceptan las duras y la maduras de su fe, no como los moderados que sólo aceptan/aceptáis lo que les/os conviene.



Continúa el OGG: «Mira, métete con los fanáticos, con los integrismos islámicos, con los testigos de Jehová o con el OPUS DEI, me la suda, porque yo también me meto con ellos, pero no me metas a mí en el mismo saco»
[...]
«pero claro, mi incoherencia, profunda, además, te importa tanto como para dedicarle un post… ¿Tanto te jode mi vida?»

Si al principio de mi escrito dije que nunca podría acusársete de cobarde por preferir no rebatir mi teoría sobre la incoherencia, ahora sí que pienso que el fragmento precedente está escrito desde la cobardía.
Para defender tu postura en vez de utilizar argumentos racionales —que comprendo que son muy difíciles de encontrar desde la irracionalidad de la fe— has preferido buscar un enemigo común, una cabeza de turco. «Métete con los integristas islámicos, con los testigos de Jehová, con los del Opus, pero a mí déjame tranquilo.»

Además, es que yo no me he metido con nadie. Simplemente he expuesto una idea. Si yo digo que es incoherente ser gay y pertenecer a la Iglesia Católica y tú tu ofendes por ello, ése es tu problema. Yo no te he atacado. Tanto que defiendes tú el poder decir lo que quieres sin el miedo a quedar como políticamente incorrecto y ahora pretendes que yo me calle. La pregunta directa de «¿Tanto te jode mi vida?» constata que te has tomado mi reflexión como un ataque personal. Y es que los creyentes no aceptáis oír ideas que contradicen vuestra fe, porque simplemente OS HIEREN. Y es que la fe no pertenece al ámbito racional humano sino al puramente emocional.

Si yo digo que Dios no existe y eso hiere a los creyentes, ése es vuestro problema. Tengo derecho a expresarme, ¿no crees? Ya no nos podéis obligarnos a retractarnos de la teoría de que la Tierra gira alrededor del sol y no al revés y que tengamos que decir con miedo y entre dientes: «Eppur si mouve».



En los últimos párrafos de su pretendida «Refutatio» al OGG se le olvida su intención inicial de «no responder de forma foribunda e indignada».

—Me acusa de no haber escrito un post dedicado a Kotei sobre la incoherencia de ser gay y de derechas. (¿O es que en realidad me está animando a hacerlo?)
En este punto comete un error garrafal al decir que está muy mal visto criticar la ideología política de otra persona pero no su fe religiosa, cuando en realidad sucede justamente todo lo contrario. [Léanse los escritos de Richard Dawkins.] Creo que este error debe haberse producido porque la malafollá del OGG entró en erupción y ya no le permitía coordinar bien las palabras.

—Escribe el OGG: «desde el primer día que escuché gritar a mis espaldas “¡MARICÓN!” tengo yo mucha capacidad para vivir al margen de condenas como para ahora tener que defenderme de ser creyente… ¿lo captas?»
—Es que no tienes que defenderte de ser creyente; tienes que defender la coherencia entre ser maricón y creyente a la vez, cosa que todavía no has hecho. ¿Quién es el que no capta?

—Finalmente el tono del OGG ya se va pareciendo al de cualquier tertuliano de Intereconomía y me llama «manipulador», «integrista», hace referencia a los musulmanes, judíos y budistas para acusarme de atacar sólo a los católicos… Pero se le olvida que el tema era «fe y homosexualidad» y no sólo fe. Elude esa dicotomía porque lo que lo que le ciega es sólo defender su fe, atacando para ello a todas las demás, por supuesto.


La última parte de la Refutatio me ha dejado totalmente estupefacto, porque es que no tiene ni pies ni cabeza. O se le fue completamente la pinza, o ya la sangre que se le subió a la cabeza le inundaba el cerebro y no le dejaba pensar. Y es que se le olvidó completamente de a quién se estaba dirigiendo. Supuestamente sigue dirigiéndose a mí…
«para denunciar mi incoherencia, no te acusa a ti por las prendas que llevas… porque mira, hijo, yo voy a ir al infierno por algo tan serio como follarme a un tío, pero tú lo vas a hacer por la gilipollez de llevar camisetas de 50 % algodón, 50 % lana… ¡es que hay que joderse, y mucho!»
Pretende con estas líneas decir que si es absurdo tomarse literalmente el Levítico respecto a la homosexualidad, también es absurdo tomárselo literalmente respecto a otras estúpidas normas como la de no mezclar tejidos en la ropa.
—¿Pero y a mí que me cuenta? Es obvio que como ateo, para mí la Biblia no es un libro de referencia moral ni siquiera en los apartados con los que estoy de acuerdo, como el amor al prójimo y el pacifismo.



Para concluir he de admitir que la NOTA BENE arregla en gran medida el desaguisado de los párrafos precedentes y hace que las aguas vuelvan a su cauce.
Pero a pesar de que el OGG aclara en dicha Nota Bene que no ataca a las personas, sino a los argumentos, frases tan directas como «¿Tanto te jode mi vida?» o como «parece que sólo te jode a ti ¿no vivirás tan amargado que te jode la libertad y la espontaneidad de mi vida?» dicen bastante poco, o quizás mucho, de alguien que se declara cristiano. Sin ninguna duda, el OGG se ha tomado como un ataque personal una reflexión que he tenido desde que a los diecinueve años abandoné la fe como consecuencia lógica de la aceptación de mi homosexualidad. El que escribe estas líneas no es ateo desde siempre. Fue precisamente el conflicto entre fe y homosexualidad el que me llevó a preguntarme, a dudar, a reflexionar a criticar y a ver…

No, querido Andrés, tu vida no me jode en absoluto. ¿Cómo me iba a joder si ni siquiera te conozco? Tengo mi vida muy ocupada como para permitirme el lujo de reservar un espacio de tiempo dedicado a odiar. La verdad es que me ha sorprendido la crudeza de esas palabras porque yo no me tomo las cosas tan a pecho. Somos dos completos extraños, así que no creo que tú realmente pienses que «la libertad y la espontaneidad de tu vida» puedan joderme. Como no he encontrado una explicación a esas duras palabras he llegado a pensar que te las diriges a ti mismo, ya que precisamente has escogido las palabras “libertad” y “espontaneidad” que son precisamente de lo que no se dispone cuando uno se esfuerza en vivir la vida según los dictados, los esquemas y las normas de una fe, una religión y unas creencias que en el fondo todos sabemos que vienen impuestas de fuera y no son el ejercicio de nuestra propia libertad y espontaneidad.



POST SCRIPTUM:
No ha sido mi intención, con este escrito, atacar a nadie ni causar ningún daño. Pero si tengo un blog es para expresarme, no para callarme. No hay que tener miedo a exponer, a debatir, a refutar e incluso a aceptar que se está equivocado. Si alguien me contradice dándome argumentos racionales que demuestren mi profunda equivocación, no sólo no me sentiré herido ni ofendido, sino que le estaré eternamente agradecido.

Debido a que este post ha resultado bastante extenso centrándose tan sólo en la entrada del OGG «Refutatio: Gay y creyente», no he querido extenderme más y he decidido contestar los sustanciosos comentarios de Anónimo, HonMex, Ángel, Kotei, Manuel, Lapegnola y especialmente por sorprendente el de Sergio. Parecen comprender mi punto de vista Z, Parmenio y Rober Tenique, que es el único que se refiere al tema central: «la incoherencia».



9 comentarios:

  1. Qué largo y qué trabajado, Inqueerer, y qué lío. No voy a repetir lo que ya he comentado a ambos. Pero me gustaría hacerte una puntualización con respecto a la Biblia. Como hombre políglota y conocedor de varios idiomas sabes perfectamente que cuando se traduce de un idioma a otro lo que se hace es realmente una interpretación, porque los términos no son exactamente los mismos. En el caso del Antiguo Testamento nos encontramos con lenguas semíticas (y muertas), que tienen una gramática distinta de la indoeuropea, y usan un alfabeto que ni siquiera tiene vocales. De entrada hay que interpretar la escritura, porque ante la palabra יהוה(YHVH) unos leen Yahveh, otros Jehova, y otros Yahuva, por ejemplo. Y así con todas. Y si vemos dos traducciones bíblicas distintas observaremos que las palabras no son las mismas. Así que cuando leemos esos textos traducidos estamos viendo ya una interpretación del original. Entonces no tiene sentido tomarse la palabra al pie de la letra. Hay que tener en cuenta también que en aquellos tiempos el lenguaje simbólico era de uso corriente, e interpretar esas metáforas es ya un ejercicio de imaginación por parte del traductor. Con esto quiero decir que el Antiguo Testamento no es en absoluto claro, sino todo lo contrario, y sólo interpretándolo es la única manera de acceder a su contenido. El problema es que estas interpretaciones luego cada uno las hace según le convenga. Y si empezamos a discutir sobre lo que dice o no dice no acabaríamos nunca. Pero eso sí, lo que pone el Catecismo, cuyo original fue escrito en francés, creo que no deja lugar a dudas. Un beso.

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  2. jojojojo, a ver, el post está muy bien currado y muy bien argumentado. Pero a mí que me da penita el pobre de Andrés porque entiendo lo frustrante que puede resultar esto de saltarse la teoría de una religión (aunque digo yo que los heteros también se la saltan cosa fina...) voy a argumentar algo lógico.

    Los mandamientos de la ley de Dios son diez (blablabla). Estos mandamientos se resumen en dos; Amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a tí mismo.

    Pues bien, yo me amo a mí mismo como a los que son como yo. Y si me hago una paja y me gusta pues hala, a hacerles pajas a los demás. Lo mismo digo con el sesenta y nueve. Y etc, jajajajaja.

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  3. Tamaña tarea en la que te metés vos; yo ya lo considero una batalla perdida; es imposible invitarlos a argumentar, a pensar, y a autocuestionarse. Bien lo resumía una vez Dr. House: "If you could reason with religious people, there would be no religious people"

    Buen post.

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  4. no sé qué me pasa que no me deja publicar comentarios con mi nick... bueno, lo que decía, que viene que ni pintado y ahora se lo colgaré a Andrés en su blog también...

    http://www.ambienteg.com/television/conexion-samanta-se-adentra-en-la-vida-de-los-gays-catolicos

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  5. ah, anónimo soy yo, Z, jeje.

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  6. debido a mi ausencia no habia leido muchas de tus entradas o las leia pero comentarlas ya es otro trabajo muchas veces. Fuera de lo que es comentar tu pensamiento o el de los demas sobre el tema te doy mi opinion. Yo veo Dos cosas diferentes un dios, en el cual podes creer o no y una religion (o varias) yo puedo ser creyente de dios pero no de la religion... lo profesado por un tipo con vestido blanco y lleno de oro no es necesariamente palabra de dios. Puedo ser gay y creer en ese dios (al que llamo "oriental"para sacarlo del contexto de occidente y por otras cuestiones que se harian muy largas de explicar)Yo soy gay y no creo en dios ni en religion o no creo en el dios si quiera como "ente" llamado dios.
    Esto sigue siendo u tema muy largo para explicar en un coment.

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  7. Bueno, yo que llevo unos dias mas despistado no me he enterado de este pequeño lío. Y yo no comenté en tu post inicial? Bueno, sin ánimo de ofender, tu ya conoces mi pensamiento, soy ateo hasta la médula y cuando iba a decir que, realmente, hoy en día lo que no tiene explicación racional es ser creyente -seas gay o no- ya leo en tu post que lo dijo Stultifer.

    La gente puede ser creyente si quiere como se puede ser socio del Real Madrid o del Casino, pero como bien dices, entonce deben aceptar las normas. Y si no te sales de ese club, ese organismo o esa religión. Hoy en día no tiene sentido todo ese rollo de la virginidad, del espíritu santo (lo mas tonto que he oído en mi vida), en la resurrección de Cristo, ni en nada de nada... ¿La Biblia? bueno, digan lo que digan es un libro. Claro, ellos dicen que "inspirado por dios" pero es que para creer eso, primero hay que creer en dios. ¿Cómo va a inspirar dios un libro si no creo en él?

    Y ya no digamos nada de la Iglesia, una organización esencialmente perversa, llena -curiosamente- de gays y pedófilos. Es todo una pena. Tu ya sabes que yo incluso me declaro CRISTOFÓBICO. Pues creo que Jesucristo, si de verdad dejó un mensaje -cosa que no me creo del todo- lo dejó confuso y obtuso, que ha dado lugar a una mierda de religión. Y desde luego exijo que me respeten en mi ateismo. Si ellos me llaman "trasnochado" ya no digamos nada de los creyentes, que son "arcaicos".

    Pero, de todas maneras, lo que no entiendo es que os pongáis así. A mí, aunque me molesta que un país laico se pliegue a los dictados de una religión, me es igual que Andrés sea creyente o no, igual que me es igual que Kotei sea de derechas (aunque tampoco lo entiendo que un trabajador sea del PP, pero bueno) Cada uno que viva con sus incoherencias.

    Por eso, yo os pediría cordura, que sois dos blogueros muy buenos y a los que aprecio. Yo tampoco entiendo que nadie de Madrid sea del Barça por ejemplo, pero cada uno que sea o crea lo que quiera.

    Y nada, finalmente, te diré que la gente prefiere comentar los post breves que son fáciles de hacerlo que comentar los largos y los que hay qu leer mucho. No te preocupes, a mí tb. me pasa, jaaj


    Venga, no os pongáis asi... no vale la pena. Creo que la gente queire una religión por buscar un consuelo (absurdo claro, pero bueno) y a muchos gays lo que le gusta es el rollito de la virgen, ya sabes un poco folclorico... jaj Bezos.

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  8. Amén, querido Inqueerer, amén...
    No puedo sentirme más de acuerdo en todas y cada una de las cosas que dices. Yo también dejé la religión, por razones de coherencia. No sólo por el tema de mi homosexualidad, sino por muchos otros... y aunque soy muy respetuoso con la gente que quiere o necesita seguir creyendo, me siento muy lejos de todo eso.
    Andrés me parece un tío estupendo, pero debe ser que este tema le duele especialmente quizá por la forma en que lo vive, que desconozco cuál es. Normalmente Andrés se muestra sereno, razonable, reflexivo divertido y dulce, tampoco yo entiendo qué le ha pasado con este tema.
    En fin, que me ha encantado todo tu post, incluídas las imágenes y viñetas, tan acertadas. Creo que es la primera vez que te comento, pero te aseguro que no será la última. Si usted da permiso, le enlazo en mi blog (junto a mi querido OGG y otros...)
    Un beso

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