24 may. 2011

19 may. 2011

La profunda incoherencia de ser homosexual y creyente (I)




He de comenzar este escrito haciendo una breve referencia a su título, ya que al titular este texto, he querido respetar la tradicional terminología que distingue entre creyentes y no creyentes. Sin embargo, lo más acertado sería comenzar a hablar de «crédulos y no crédulos».

Pretendo abordar en estos capítulos la incoherente posición de aquellos que siendo gays y lesbianas se declaran creyentes en alguna de las tres grandes religiones monoteístas, pero en especial de la fe cristiana ya que es la que más conozco. Es irrelevante si son practicantes o no, ya que si el hecho de ser gay y creyente es una incoherencia, el ser gay y creyente no practicante es doblemente incoherente.

En primer lugar es preciso hacer referencia a las dos formas fundamentales de ser creyente: el teísmo y el deísmo.

Los teístas creen en un dios personal al que le puedes hablar, que te escucha, que atiende a tus oraciones, que te ve en todo momento y que tiene una identidad concreta y definida ya sea Dios, Yahvé, Jehová, Alá o la que sea… Creen que la verdad se encuentra en un libro sagrado de origen divino que ha sido revelado por ese dios personal ya sea la Biblia, el Corán, el Talmud o el Libro de Mormón. —Los que sois católicos deberíais leer el libro mormón. Seguro que os echáis unas buenas risas al descubrir las fantasías en las que se puede llegar a creer. Después, analizad las fantasías en las que creéis vosotros.—
Un ejemplo de gay teísta es Falete.

Los deístas creen que tiene que haber «algo superior y sobrenatural» para poder explicar la maravillosa complejidad del universo, de la naturaleza y del ser humano. Sin embargo, los deístas no se adscriben a ninguna religión porque aseguran que todas son invenciones del hombre. Según ellos, la religiones son los vanos intentos del hombre por llegar a ese ser superior. Por lo tanto, todas las regiones pueden tener un punto de razón al tratar de identificar a ese ser supremo, cada una según sus singulares características históricas y sociales. Un ejemplo de gay deísta es George Michael.


De esta forma, el ecumenismo (entendimiento entre todas las religiones) puede entenderse en términos deístas pero nunca en términos teístas. Los intentos del papa por un ecumenismo entre las religiones e incluso los intentos de nuestro actual presidente del gobierno por una «alianza de civilizaciones» no son sino meros atentados contra la Razón. Porque si uno es católico, está convencido de que las creencias de un protestante, de un judío y de un musulmán son falsas. El mundo es solo uno. No cabe la idea de «para mí Jesucristo es el hijo de Dios, para ti Mahoma es el profeta de Alá y los dos tenemos razón en nuestro mundo y tenemos que respetar nuestras respectivas creencias.» O la verdad está en la Biblia o está en el Corán. No son dos libros para mundos diferentes. Los dos hacen referencia a un único mundo.


No hace mucho, el Observatorio Granatense Gay [en adelante OGG] con el que mantengo un apasionante debate ateo-religioso, publicaba en Homografía una entrada criticando a la Iglesia Baptista de Westboro y sus posturas homófobas. Todos sabemos que OGG se declara gay y católico. Entonces no pude por menos que comentar que el hecho de que existan cristianos tan radicales como los de Westboro no exculpa en absoluto a los católicos.
En otra ocasión, OGG me dijo que los ateos no nos atrevemos a meternos con los musulmanes de la misma forma en que atacamos a los católicos. Y tiene razón. ¿Sugiere que los católicos deberían tomar el mismo tipo de represalias que toman los musulmanes?


No hace mucho, publiqué en The Inqueerer una entrada titulada «Oveja negra rosa» en la que defiendo la idea de que, efectivamente, las religiones no sólo no han luchado contra la homofobia, sino que la han fomentado activamente desde siempre. Entre uno de los ejemplos que sustentan esta idea, cité el mito de Sodoma.

«El mito de Sodoma y los sodomitas no cayó del cielo bendito. Lo inventaron los judíos y lo adoptaron alegremente los cristianos. El estigma de Sodoma persiste en todas las ramas del cristianismo.»

En esta entrada, OGG realizó un interesantísimo y extenso comentario defendiendo la coherencia entre su fe católica y su modo de vida gay. Para ello, expuso varias ideas, todas ellas respaldadas por publicaciones en su magnífico blog Homografía. Mi intención con este texto es recoger las ideas de OGG —ya que me parece que son las ideas de todos aquellos gays y lesbianas que se empeñan en creer que su religión es perfectamente compatible con su vida sexual— e intentar rebatirlas.


I – EL CONCEPTO DE SODOMA

–Observatorio Granatense Gay:
«Aunque no te lo creas, el pecado de Sodoma y Gomorra no fue la homosexualidad, sino la falta de hospitalidad. Esto puede parecer una interpretación mía, nada más lejos de la realidad, cuando Jesucristo, en el Evangelio, hace referencia a Sodoma y Gomorra, lo hace condenando su falta de hospitalidad (deber sagrado en la cultura oriental) y no por cuestiones sexuales o morales.»

–The Inqueerer:
El recurrir a los texto bíblicos y decir que fueron interpretados de forma errónea es el camino que siguen todos los gays y lesbianas que quieren seguir conservando su fe. Lo cierto es que es la única salida que les queda, porque si cogen la Biblia y toman literalmente lo que se allí se dice de la homosexualidad, no hay posibilidad alguna de conciliar su sexualidad y su fe. Esta postura es también la que toman los gays y lesbianas de religión musulmana y judía. Un claro ejemplo de ello es uno de mis escritores favoritos, el marroquí Abdellah Taïa.

¿Actualmente los católicos creen que el relato de Sodoma y Gomorra sucedió en realidad o que es sólo una parábola de la que se pueden sacar conclusiones morales?
La verdad es que desde el Concilio Vaticano II, los católicos no saben en lo que tienen que creer y en lo que no. Antes, Adán y Eva eran personas reales. Ahora son sólo figuras simbólicas de la creación del Hombre por Dios. Al menos los evangelistas y los musulmanes son coherentes y siguen manteniendo que la teoría de la evolución de Darwin, demostrada científicamente, es falsa.

Y ya crean que el relato sea auténtico o que sea simbólico, y que la significación real de Sodoma sea el pecado de la falta de hospitalidad, no pueden negar que el estigma que dejó y que aún persiste es el del pecado nefando. ¡Qué concepto tan original el del pecado nefando! El pecado que es tan horrendo, que ni siquiera debe ser pronunciado. Aquí no se puede echar mano de incorrectas interpretaciones de los textos bíblicos. Es un concepto original creado por la ¡Santa! Iglesia Católica. El concepto del pecado nefando es una clara, directa y cruel forma de fomentar el odio y la homofobia.

Al final de su entrada «MARICAS INSÓLITOS III: ¡NO, NO SOMOS NI SODOMA, NI GOMORRA!» el Observatorio Granatense Gay apunta:
… Así resulta que, lejos de lo que pensamos y de lo que se cree generalmente, todos nosotros estamos mas cerca de ser sodomitas, -y por lo tanto más susceptibles de atraer el fuego y el azufre destructor desde el cielo sobre nuestras cabezas- cuando no abrimos a alguien que nos toca al telefonillo de la puerta (ya sea el cartero o un encuestador) por faltar a la debida hospitalidad, que cuando gozamos alegremente con nuestro novio en la cama…
Así que nadie os mienta, porque ciertamente ¡No, no somos ni Sodoma, ni Gomorra!

En este texto, OGG en su ardua defensa de la compatibilidad entre fe y homosexualidad recalca la idea de que el pecado de Sodoma y Gomorra no era la homosexualidad sino la falta de hospitalidad. Sin embargo, esta presunta mala interpretación del texto bíblico es la que ha dejado profunda y dolorosa huella en las sociedades de las tres religiones monoteístas. La definición del término «sodomía» que da el Diccionario de la Real Academia Española es:
–de Sodoma, antigua ciudad de Palestina, donde se practicaba todo género de vicios deshonestos.
–1. f. Concúbito entre varones o contra el orden natural.

De todos modos, OGG no nos deja en absoluto tranquilos al asociar la idea de Sodoma con el pecado de la falta de hospitalidad, ya que aunque nos permite gozar alegremente con nuestro novio en la cama, nos amenaza con «el fuego y el azufre destructor desde el cielo sobre nuestras cabezas» como no seamos hospitalarios. En ningún momento dirige ni una mínima crítica contra ese Dios malévolo que es capaz de masacrar dos ciudades con fuego y azufre tan solo porque sus habitantes no eran «hospitalarios». Si los sodomitas fueron unos egoístas desconsiderados, Dios fue un auténtico psicópata asesino.

En pleno siglo XXI, la única lectura racional posible del texto de Sodoma y Gomorra es la de un mito bíblico que no se puede tomar ni literal ni simbólicamente y del que no se puede sacar enseñanza moral alguna. En realidad, este texto –como tantos otros– debería arrancarse de cuajo de la Biblia para que ésta pudiera tener un mínimo sentido en el día de hoy. Pero esta necesaria expurgación es imposible ya que la Biblia es un libro sagrado que recoge la auténtica palabra de Dios…


18 may. 2011

He's Got You Covered





Esta viñeta de Atheist Cartoons ilustra a la perfección la incoherencia del creyente moderado. Ya piense una cosa o piense la contraria, ahí está un Dios hecho a su medida que le apoya.

Observatorio Granatense Gay dice dice en su último comentario en The Inqueerer:

«la homofobia que más me jode es la eclesial, porque me parece la más hipócrita e injusta, cuando Cristo no discriminó a nadie "hasta las putas nos precederán en el reino de los cielos" (refiriéndose a los que se creen buenos, y no son palabras mías, sino suyas) por eso hago mi sección de maricas insólitos para educar y dar argumentos a los que sufren estupidamente una dicotomia entre ser gay y la fe, como si hubiera una dicotomía entre la fe y ser rubio, por ejemplo.»

Pero la realidad es que sí que existe un conflicto entre ser gay y la fe, y sin embargo no hay ninguno entre la fe y ser rubio. La Biblia no condena en ninguna parte el tener el pelo claro, pero sí claramente la homosexualidad. (Y no me refiero sólo al Antiguo Testamento: san Pablo es posterior a Cristo.) La Iglesia Católica no condena los cabellos rubios pero sí los comportamientos homosexuales. Se pueden buscar cientos de excepciones, pero no dejan de ser excepciones.

A todos nos han educado en una religión. Ya de niños somos cristianos, judíos o musulmanes y sólo posteriormente descubrimos que somos gays y lesbianas. Esto provoca un conflicto porque estas tres religiones condenan la homosexualidad.

Este conflicto a muchos nos lleva a intentar ver las cosas de otra forma y a pensar que si la Iglesia y la Fe están efectivamente equivocadas respecto a la sexualidad, quizás estén equivocadas en otras muchas cosas.

A otros, este conflicto les lleva a realizar auténticos malabarismos mentales para poder compatibilizar dos aspectos irreconciliables. La única forma de hacer esto posible es el ser un creyente moderado y reinterpretar personalmente aquellos aspectos de su fe que son incompatibles con su vida.
Pero ya puestos, ¿por qué no lo reinterpretan todo?

La Biblia y la Iglesia condenan la homosexualidad y, por ejemplo, también el asesinato.
El gay que prefiere no rebelarse se inventa lo siguiente: «Dios me hizo  gay, y así me ama.»
El asesino en serie podría decir también: «Dios me hizo  asesino, y así me ama.»
Pero lo que la Iglesia dice es: si quieres seguir a Dios no puedes matar ni tener prácticas homosexuales.
Si constatamos que la doctrina moral de la Fe es válida respecto al asesinato pero no respecto a la homosexualidad, ¿no sería más fácil buscar nuestros referentes morales fuera de ella y no empeñarse en realizar elecciones totalmente arbitrarias y personales dentro de una doctrina que claramente condena tu comportamiento?


9 may. 2011

Europe Day / Journée de l'Europe





Dan Evrope
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Združeni v raznolikosti
Deň Európy
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Jednota v rozmanitosti
Den Evropy
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Jednota v rozmanitosti
Ден на Европа
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Единни в многообразието
Dia da Europa
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Unidade na diversidade
Día de Europa
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Unida en la diversidad
Dzień Europy
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Jedność w różnorodności
Eiropas Diena
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Vienotība dažādībā
Euroopa päev
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Ühinenud mitmekesisuses
Eurooppa-päivä
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Moninaisuudessaan yhtenäinen
Európa Nap
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Egység a sokféleségben
Europadag
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In verscheidenheid verenigd
Europadagen
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Forenet i mangfoldighed
Europadagen
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Förenade i mångfalden
Europatag
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In Vielfalt geeint
Europe Day
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United in diversity
Europos Diena
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Vienybė įvairiškume
Festa dell'Europa
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Unita nella diversità
Ημέρα της Ευρώπης
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Ενότητα στην πολυµορφία
Journée de l'Europe
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Unie dans la diversité
Jum l-Ewropa
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Magħquda fid-diversità
Lá na hEorpa
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Aontaithe san éagsúlacht
Ziua Europei
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Unitate în diversitate




6 may. 2011

Extraño sexo hetero / Weird Straight Sex


¿Por qué los heteros hacen el sexo tan complicado, cuando es tan sencillo?




Why do straigts make sex so complicated, when it’s so easy?




2 may. 2011

On Bloggers' Identity / Sobre la identidad de los blogueros





On Bloggers’ Identity
A self-critical exercise
Original text in English

There exist millions of blogs on many different subjects around the world. And given that the main reason for writing a blog is to let one’s voice be heard in this global and immense society, so then, why do most of us hide our faces and our real names? Why do we write from inside the closet?

When we write, we talk about the things we like and about those things we don’t. We support those ideas and policies we agree with, while we criticise everything that we regard as wrong, immoral and reprehensible. But the truth is that we find it really easy to criticise when neither our faces nor our real whole names are shown. I often feel bad and as a real coward because of that. And sometimes I wonder about the point of writing a blog at all this way.

I have my own good reasons for hiding my face and real name, but that doesn’t make me feel any better. Allegedly, we are all entitled to exercise our freedom of speech, but, if you are a teacher -for instance- you cannot take the risk of writing a blog about your private life, your radical political stands or any other compromising subject, for fear that any of your pupils or their parents might read it.

Then, you have to options; either you don’t write about the things you’d like to write, or you write about them but under a pretended identity. If you have opted for the second option, wouldn’t it be more consistent just to write a mere personal diary?

Some bloggers have dared to show their faces on the cover of their blogs or on their profiles. Among them, we can find Stultifer, Álvaro Locx, Davichini, Diego Tejada, BostonGuy, Damien Oz, Irene Comendador

Some other bloggers have included some pictures of themselves in some of their posts, such as Romek Dubczek and Observatorio Granatense Gay. But the latter could never be recognisable on those pictures.

The rest of us haven’t given any clue about our real looks.

Thiago is the king of playing with the idea of his looks. He loves making us wonder what he might look like. But in fact, all the pictures of him sent by the bloggers are but mere avatars. He has provided us with some clues to help us form his image, such as his skateboard, his surfing board, his cap and the silvery trainers. It reminds me of the idea we all have about another idol named Jesus Christ. Nobody knows what he was like but some details such his long hair, his beard, his crown of thorns and the wounds on his hands and feet make us form the image.

The reason for some bloggers to remain hidden may be just simple shyness. Perhaps, some of them want to write forgetting about their looks because they don’t think that their image is important. They may prefer writing anonymously just as any newspaper or magazine editor.

As long as I am concerned, I deeply admire those of you who show your faces. You do it in a humble and sincere way. It takes real courage to have a gay blog, or a political blog, or any other potentially controversial blog, and show your own pictures openly on it.




Sobre la identidad de blogueros
Un ejercicio de autocrítica
Texto traducido al castellano

Existen en el mundo millones de blogs sobre los temas más variados. Y dado que la principal razón para escribir un blog es permitir que nuestra voz pueda ser escuchada en esta sociedad global e inmensa, ¿por qué la mayoría de nosotros escondemos nuestros rostros y nuestros nombres auténticos? ¿Por qué escribimos desde dentro del armario?

Cuando escribimos, hablamos sobre las cosas que nos gustan y sobre las que no. Apoyamos aquellas ideas y políticas con las que estamos de acuerdo mientras criticamos duramente todo lo que consideramos incorrecto, inmoral y reprobable. Pero lo cierto es que nos es muy fácil criticar cuando no mostramos ni nuestras caras ni nuestros nombres reales completos. Yo a menudo me siento mal y como un verdadero cobarde por esta causa. Y algunas veces me pregunto sobre el sentido de escribir un blog en estas circunstancias.

Yo tengo mis buenas razones para no mostrar mi rostro ni mi nombre real, pero eso no me hace sentir mejor. Supuestamente, todos nosotros tenemos derecho a ejercer nuestra libertad de expresión, pero si eres un profesor –por ejemplo– no puedes correr el riesgo de escribir un blog sobre tu vida personal, tus ideas políticas radicales o sobre cualquier otro asunto comprometedor por miedo a que alguno de tus alumnos o de sus padres pueda llegar a leerlo.
Entonces tienes dos opciones; o bien no escribes sobre lo que te gustaría escribir, o bien escribes sobre ello pero bajo una identidad fingida. Si te has decantado por la segunda opción, ¿no sería más coherente escribir un mero diario personal?

Algunos blogueros se han atrevido a mostrar sus rostros en la portada de sus blogs o en sus perfiles. Entre ellos podemos encontrar a Stultifer, a Álvaro Locx, a Davichini, a Diego Tejada, a Irene Comendador

Otros blogueros han incluido fotos de ellos mismos en alguna de sus publicaciones, como Romek Dubczek y Observatorio Granatense Gay. Pero este último nunca podría ser reconocido en esas fotos.

El resto de nosotros no hemos dado ninguna pista a cerca de nuestra apariencia física.

Thiago es el rey de jugar con la idea de su imagen. Adora hacernos pensar sobre cómo será. Pero, de hecho, todas las imágenes de él que los blogueros le han mandado no son sino meros avatares. Él nos ha proporcionado algunos indicios para ayudarnos a formar su imagen, como su monopatín, su tabla de surf, su visera y sus zapatillas plateadas. Me recuerda a la idea que todos tenemos de Jesucristo. Nadie sabe cómo era pero todos tenemos una imagen de él gracias a su pelo largo, su barba, su corona de espinas y sus llagas en manos y pies.

La razón de algunos de blogueros para permanecer ocultos puede ser la mera timidez. Quizás algunos quieran escribir olvidándose de su aspecto físico porque consideran que la imagen no es importante. Puede que prefieran escribir de forma anónima del mismo modo que lo hace un redactor de un periódico o de una revista.

En lo que mí respecta, admiro profundamente a aquellos de vosotros que dejáis ver vuestros rostros. Lo hacéis de forma humilde y sincera. Se necesita verdadero valor para tener un blog gay, o un blog político, o cualquier otro tipo de blog controvertido y mostrar abiertamente vuestras imágenes en él.